miércoles, 30 de diciembre de 2009

Anxietas

¿Cómo se comienza?

Tantas palabras han entrado por mis ojos pero hace cuánto que mis manos no deslizan la tinta para manchar el papel. Las ideas se han pausado. El público lo ha notado y ahora ansía ¿Qué espera? Si todo está dicho ya. El silencio impera.

Un torbellino se agolpa sin orden alguno. Quisiera tomar solo un color y poder concretarlo.

El papel que se adhiere a las manos sudadas, el marcado punto negro después de tanta espera. Incrementa la necesidad. Ese estado fisiológico que se pone ante nosotros al menos en una ocasión así como los vicios y los placeres: ese trío imparable.

Los síntomas de la ansiedad son la transpiración al incrementar la angustia, al igual que se presenta durante el baile que haces como si no hubiera mañana o cuando ves a la persona amada.

Forman parte los temblores en las extremidades siendo disminuidos por medio de terapias físicas y que ocurren al levantar un buen tarro de cerveza para decir ‘salud!’ o durante el primer beso.

También la pérdida de control en el que ya deben ingerirse fármacos ansiolíticos pero que pasa cuando has rebasado la cantidad de alcohol, te desvaneces o el momento en que tu pareja dice un sincero ‘te amo’

Hasta la midriasis, parte del trastorno y parte de lo que te delata que has fumado un porro o que tienes un orgasmo.

No son todos de la misma familia? No son uno mismo?

Ansiedad, vicios o placeres ¿Qué eligen?

Difícil decisión, no? Yo mejor me quedo con todos.