miércoles, 28 de noviembre de 2007

Abro los ojos

Abro los ojos.

Silencio, incluso escucho los grillos que siempre están en el patio, todo parece estar en calma.

Oscuro, aquí es inexistente la luz, incluso la percibo innecesaria pues todo lo que me rodea lo conozco tan bien.

Imagino, ¿cómo sería estar en una ausencia de luz constante?

Desesperación, me aterra el solo pensarlo y decido levantarme de la cama.

Aire, posterior a aquella nauseabunda idea, me acerco a la ventana para aliviar la sensación

Tiritando, miro hacia la estrellada noche y los astros quienes posan distantes

Inhalar, un cigarrillo en el aire sostenido por la presión que mis labios ejercen sobre él.

Alivio, el humo va impregnando de manera paulatina mis pulmones.

Percibo, aquellos pies adoptando una posición más cómoda debajo de las cobijas.

Reparo, el espacio no es sólo mío sino nuestro.

Revivir, mi mente se exige traer los recuerdos al presente

Sonrío, el rostro se distorsiona al dibujar una sutil curva

Ambos, antaño siendo uno

, sinónimo de indiferencia y monotonía absorto en tu mundo

Yo, a lo lejos observándote…sintiéndote perdido

¿Que si te quiero? Ya no te quiero pero cuánto te quise…

¿Evasión?, No, sólo que nosotros los de entonces ya no somos los mismos

Cierro los ojos.

28 Noviembre 2007.

1 comentario:

samuel dijo...

curioso ya tienes blogspot, bonito lo que escribiste, te quiero