lunes, 6 de septiembre de 2010

Claxon

Aquellos que no caminan por las calles de la ciudad, no sitúan un pie sobre el mojado pavimento poseen un conocimiento superfluo; de vez en cuando parecieran asomarse por la ventanilla a un mundo que no es el suyo, haciendo sonar el claxon como el único lazo de unión; dejando crecer sus barrigas y tirando al olvido las instrucciones dadas cuando eran niños: instrucciones para caminar; las arterias llenas de colesterol en contraposición con la playera pegada por el sudor; dejando hermosos privilegios de lado como el saltar sobre los charcos o el evitar pisar las líneas de un cuadro a otro; manteniéndose en una cápsula, los olores y sonidos urbanos no existen para los que manejan, sólo para los transeúntes…placeres de peatones (o de jodidos [categoría en la que varios quedamos dentro])

jueves, 2 de septiembre de 2010

Somnus

Al abrir los ojos decidía llamar y recitar (porque así debe de ser): 'Oye, tengo que contarte algo, anoche estuviste en mis sueños' quedando conforme y viviendo tranquila.

Sin embargo, a últimas fechas el monto de esa materia soñadora ha llegado a un límite tal que el diferenciar esta realidad con aquella se ha convertido en un reto de memoria, de rescate, de valientes.


Y, ¿Si los sueños dejaran de ser unas diminutas fracciones de segundo dentro de nuestra cabeza, productos del baile de medianoche?
¿Qué pasaría si tuvieran mayor consistencia?
¿Qué pasaría si dejaran de ser tan efímeros y fueran más corpóreos?
¿Qué pasaría si ese otro plano fuera tan 'sólido' como lo es éste?


Creer que ésta es LA realidad porque los sentidos lo gritan a voces, ¿y si nos engañaran? Ciegos de alma!


Un abanico de oportunidades para estar con personas que hace tiempo dejaste de tener contacto, algunas que ni siquiera están de este lado, lugares fabulosos a los cuales no tienes acceso...¿Por qué las posibilidades no pueden ser ampliadas? La limitación como autobarrera, balanza inclinada hacia el
sapiens.


Hay otros caminos para recorrer, varias vías en conjunción.
El espíritu soñador siendo liberado. La ola de la mutilación.



Talvez una parte del cuerpo se ha quedado dormida...

lunes, 23 de agosto de 2010

Destinatario



Ojalá algún día me permitieras leerte un par de líneas, un fragmento perdido, unas pocas páginas, unos cuantos libros...

Y no porque sea la mejor oradora, ni porque tenga el timbre de voz más agradable, tampoco poseo la mejor dicción es sólo que me gustaría compartir esas palabras que le remueven a la imaginación cualquier límite existente


Dejando a los soñadores vulnerables, al descubierto.

Dejando a los soñadores des-nu-dos.

lunes, 5 de julio de 2010

Desvarío


Cerró el libro de golpe.

- Ya! ¿Por qué no llama?! Por eso estoy así sin saber qué hacer y el maldito reloj que no para su tic-toc.

"Sí, el reloj, representante universal del tiempo, que nunca se detiene, no hablo del reloj. El tiempo es cruel, arrasa con todo, una plaga que no deja de extenderse. Talvez fue mala idea comenzar esta historia, ya lo sabía pero ahí voy de bobeta. Debería encontrar un trabajo y ocupar las horas en algo socialmente productivo. Mañana despertaré temprano y limpiaré la recámara ¡Cuánto polvo hay!...Ni que valiera tanto esta espera, no es justo, ¿Qué tanto estará haciendo? ¿Le habrá pasado algo? No, qué va, no está haciendo nada, lo pensó mejor y se arrepintió; ¿Cómo lo llamó un amigo? Ah sí, depresión postrelación, sí, eso debe ser, no la logró superar, esto es cosa de valientes, ni modo, suerte para la próxima, al fin y al cabo ¿Quién lo necesita? Ni que no hubiera otros en la fila ¡Qué me importa! Pondré una película y se acabó, así el tiempo no es tan maldito, se consume de forma placentera, no se siente ¿Qué menú habrá hoy? ¿Gilliam o Fellini? Gilliam! Es la mejor opción para salir de este mundo. Ja! Él comparado con Gilliam se ve terriblemente reducido, le han despojado su lugar, qué bueno! Era una pérdida, no, no lo vale. Bueno, veamos, ¿En dónde la veré? ¿La sala o la recámara? Ambas tienen..."

[Timbrazo de teléfono]

- ¿Bueno? Nada, qué bueno escucharte, te extrañaba...

lunes, 7 de junio de 2010

¿Dónde comienza y termina?

Si observas con atención durante largo tiempo, día tras día, una cara que ha sido inmortalizada debido al click de la cámara...

¿Puede llegar el momento en que veas cualquier rasgo y lo puedas identificar?
¿Puede llegar el momento en que sepas la ubicación exacta de los lunares?
¿Puede llegar el momento en que sientas la textura entre las puntas de tus dedos?
¿Puede llegar el momento en que imagines todas esas líneas de expresión al soltar una carcajada o al contraerse por el pinchazo de una aguja?
¿Puede llegar el momento en que ese rostro te sea tan familiar, te sea tan tuyo aunque nunca hayas visto frente a frente a esa persona?






El fulgor de los ojos siempre me ha maravillado.

jueves, 20 de mayo de 2010

El regalo.

Mientras espero a que el tiempo vuele, corro a sentarme bajo un techo de lámina.


Cuando no se tiene mucho qué hacer, uno se da cuenta de las pequeñas piezas que generan un todo, los detalles que conforman la vida. Quizá sea por eso que el sabor de la dona de chocolate parece aun más maravilloso que ayer.

La señora junto a mí me mira comer y se voltea con cara de asco.
Yo la miro, ella lee la Biblia (Salmo 147,148).
Yo me río y doy otra mordida.

jueves, 13 de mayo de 2010

Acerca del tiempo compartido.


Es un placer dejar que el tiempo se vaya en cosas así con personas así.
Dividiendo el mismo espacio, el aire, el olor y las casualidades.
Escuchando la respiración y las palpitaciones.
Viendo el sudor brotar bajo el sol y los ojos brillando debajo de los párpados.

Llenando la memoria de recuerdos pertenecientes a dos que,
en un futuro, se tratarán de revivir con todo detalle para deleite de uno.

Y sobretodo, el acortar distancias hasta ocupar el área mínima, jugando a cerrar los ojos y sentir, jugando a ignorar el mundo y besar.

Felicidad al poder vivir momentos agradables.
Melancolía al saber que terminada la ilusión tú estás allá y yo aquí.

Nos veremos en la próxima, porque debe haber un próximo encuentro en esta espiral sin fin por la que vamos cayendo.



¡Hasta pronto!